REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
TRIBUNAL PRIMERO DE MUNICIPIO ORDINADIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS
DE LOS MUNICIPIOS ARAGUA. SIR ARTHUR MC GREGOR Y SANTA ANA
DE LA CIRCUNSCRIPCION JUDICIAL DEL ESTADO ANZOATEGUI.
ARAGUA DE BARCELONA


ASUNTO: T-1-MUN-AMS-C-2021-000687.

COMPETENCIA: CIVIL- FAMILIA
MOTIVO: DIVORCIO (POR DESAFECTO)
CONYUGE DEMANDANTE: JOSE ANGEL ALVAREZ SALAZAR, venezolano, mayor de edad, titular de la cedula de identidad N° V- 5.483.256, domiciliado en la Calle Juncal, casa s/n., Sector La Ceiba de la población de Aragua de Barcelona, Municipio Aragua del Estado Anzoátegui, teléfono celular con aplicación Whats App 0416-682.10.91, correo electrónico alvarezja57@gmail.com.
ABOGADO ASISTENTE DEL CONYUGE DEMANDANTE: ISMILYT LA ROSA HERRERA, Titular de la Cédula de Identidad N° V-13.788.141, inscrita en el Inpreabogado bajo el N° 133.925, teléfono celular 0424-883.31.38, correo electrónico I.rosahi@gmail.com.

CONYUGE DEMANDADA: CARMEN RAQUEL VILLALOBOS DE ALVAREZ, venezolana, mayor de edad, titular de la Cédula de Identidad N° V- 7.760.590, con domicilio en la Calle Principal, casa N° 4, Sector Alto Bello de la población de Aragua de Barcelona, Municipio Aragua del Estado Anzoátegui, teléfono celular con aplicación Whats App 0424-661.73.39, correo electrónico crvillalobosf@gmail.com.

ABOGADO ASISTENTE DE LA CONYUGE DEMANDADA: No constituyó.

SENTENCIA: DEFINITIVA.

Se inició la presente demanda de DIVORCIO (POR DESAFECTO), remitida en digital por la Unidad de Recepción y Distribución de Documentos al correo electrónico de este Tribunal, en fecha Treinta y Uno (31) de Mayo de 2.021, incoada por el ciudadano JOSE ANGEL ALVAREZ SALAZAR, venezolano, mayor de edad, titular de la cedula de identidad N° V- 5.483.256, domiciliado en la Calle Juncal, casa s/n., Sector La Ceiba de la población de Aragua de Barcelona, Municipio Aragua del Estado Anzoátegui, teléfono celular con aplicación Whats App 0416-682.10.91, correo electrónico alvarezja57@gmail.com, asistido por la abogada en ejercicio ISMILYT LA ROSA HERRERA, Titular de la Cédula de Identidad N° V- 13.788.141, inscrita en el Inpreabogado bajo el N° 133.925, teléfono celular 0424-883.31.38, correo electrónico I.rosahi@gmail.com, en contra de la ciudadana CARMEN RAQUEL VILLALOBOS DE ALVAREZ, venezolana, mayor de edad, titular de la Cédula de Identidad N° V- 7.760.590, con domicilio en la Calle Principal, casa N° 4, Sector Alto Bello de la población de Aragua de Barcelona, Municipio Aragua del Estado Anzoátegui, teléfono celular con aplicación Whats App 0424-661.73.39, correo electrónico crvillalobosf@gmail.com, fundamentándose en la sentencia N° 1070, de fecha 9 de Diciembre de 2.016, dictada con carácter vinculante por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia.
ANTECEDENTES

Por auto de fecha Treinta y Uno (31) de Mayo de 2.021, este Tribunal le dio entrada a la presente demanda, remitida en esta misma fecha en digital por la Unidad de Recepción y Distribución de Documentos, instando al demandante a consignar en físico el libelo y los respectivos recaudos, a lo cual dio cumplimiento en fecha 08-06-2.021, dejándose constancia por el Secretario del Despacho. (Folios 01al 10).
Por auto de fecha Once (11) de Junio de 2.021, este Tribunal admite la presente demanda, ordena la citación de la cónyuge demandada ciudadana CARMEN RAQUEL VILLALOBOS DE ALVAREZ, identificada en autos, para que comparezca al tercer día de despacho siguiente a la constancia en autos de su citación, a los fines que aceptar o no el hecho expresado por el demandante ciudadano JOSE ANGEL ALVAREZ SALAZAR, anteriormente identificado, igualmente se ordenó la citación de la Fiscalía del Ministerio Público Competente del Estado Anzoátegui, a objeto de que emita la opinión correspondiente. (Folios 11 al 13).
Por auto de fecha Veintinueve (29) de Junio de 2.021, este Tribunal visto la Boleta de Citación (debidamente firmada), remitida en digital en fecha 23-06-2.021, por la ciudadana CARMEN RAQUEL VILLALOBOS DE ALVAREZ, titular de la Cédula de Identidad N° V- 7.760.590, mediante la cual se da por citada en la presente demanda; se le insta a consignarla en físico, a lo cual dio cumplimiento en fecha 21-07-2.021. (Folios 14 al 16).
Por auto de fecha Tres (03) de Agosto de 2.021, vencido el lapso de comparecencia de la demandada, este Tribunal se ordena remitir a la Fiscalía del Ministerio púbico competente del Estado Anzoátegui, la Boleta de Citación que le fuera librada, a los fines de que emita opinión de conformidad con el artículo 185-A del Código Civil. (Folio 17).
Mediante diligencia de fecha Diecisiete (17) de Agosto de 2.021, el Alguacil de este Despacho Abogado José Benjamín Gamboa, deja constancia que en el presente día, remitió en digital al correo electrónico avilaf15mp@gmail.com, para la Fiscalía Décimo Quinta del Ministerio Publico de la Circunscripción Judicial del Estado Anzoátegui, la Boleta de Citación librada por este Tribunal en la presente demanda, a los fines de que emita la opinión correspondiente. (Folio 18).
Mediante diligencia de fecha Dieciocho (18) de Agosto de 2.021, el Alguacil de este Despacho Abogado José Benjamín Gamboa, deja constancia que en el presente día, mediante llamada telefónica al 0281-265.49.89, confirmó que la Boleta de Citación librada por este Tribunal y remitida en fecha 17-08-2.021, al correo electrónico avilaf15mp@gmail.com, para la Fiscalía Décimo Quinta del Ministerio Publico de esta Circunscripción Judicial, fue recibida por la Dra. Luisa Elena Avila, en su condición de Fiscal de Guardia. (Folio 19).
Mediante diligencia de fecha Uno (01) de Septiembre de 2.021, el Alguacil de este Tribunal abogado José Benjamín Gamboa, consigna escrito (impreso), el cual fue remitido en digital en fecha 30-08-2.021 al correo electrónico de este Tribunal, por la Dra. Luisa Elena Avila, actuando como Fiscal Provisorio Decima Quinta del Ministerio Publico de la Circunscripción Judicial del Estado Anzoátegui, emitiendo opinión favorable en la presente demanda de Divorcio por desafecto, propuesto por el ciudadano JOSE ALVAREZ, en contra la ciudadana CARMEN VILLALOBOS, por cuanto se encuentran llenos los extremos legales. (Folios 20 y 21).
CONSIDERACIONES PARA DECIDIR
Alega el demandante en su libelo, entre otras cosas lo siguiente: Que fecha Veintinueve de Mayo de Mil Novecientos Noventa y Tres (29-05-1993), contrajo matrimonio civil por ante el Registro Civil de la ciudad de Cantaura, Municipio Freites del Estado Anzoátegui, con la ciudadana CARMEN RAQUEL VILLALOBOS DE ALVAREZ, venezolana, mayor de edad, titular de la cedula de identidad N° V-7.760.590, tal como consta en de Acta de Matrimonio N° 62, que acompaña marcada con la letra “A”; que en dicha unión no se procrearon hijos; que fijaron su ultimo domicilio conyugal en la Calle Principal, Sector Alto Bello, casa N° 4, de la población de Aragua de Barcelona, Municipio Aragua del Estado Anzoátegui; que su relación desde el principio y por varios años fue armoniosa y estuvo basada en el respeto, la tolerancia, el afecto mutuo y la comprensión, cumpliendo cada uno con sus obligaciones conyugales. Pero es el caso que en su relación surgieron desavenencias que los fueron distanciando como pareja, haciendo imposible su vida en común, a tal punto que hace ya más de cinco (05) años que dejo de tenerle afecto a su esposa como pareja, no existiendo actualmente ningún vínculo afectivo o apego sentimental que lo una a ella, resaltando que se separó de hecho interrumpiendo definitivamente su vida en común, desde el día 16 de Enero del año 2.015, viviendo a partir de esa fecha cada uno en residencias deferentes; destacando que jamás pretendió ni pretende reconciliación, por lo que manifiesta su voluntad de poner fin a la relación matrimonial por invocación expresa del desafecto; que durante la unión conyugal adquirieron bienes que serán repartidos en su oportunidad. (Folios 02 al 04).

Establece el artículo 185-A del Código Civil:

“Cuando los cónyuges han permanecido separados de hecho por más de cinco (5) años, cualquiera de ellos podrá solicitar el divorcio, alegando una ruptura prolongada de la vida en común.
Con la solicitud deberá acompañar copia certificada de la partida de matrimonio.
En caso de que la solicitud sea presentada por un extranjero que hubiere contraído matrimonio en el exterior, deberá acreditar constancia de residencia de diez (10) años en el país.
Admitida la solicitud, el Juez librará sendas boletas de citación al otro cónyuge y al Fiscal del Ministerio Público, enviándoles además, copia de la solicitud. El otro cónyuge deberá comparecer personalmente ante el Juez en la Tercera Audiencia después de citado. Si reconociere el hecho y si el Fiscal del Ministerio Público no hiciere oposición dentro de las diez audiencias siguientes, el Juez declarará el divorcio en la duodécima audiencia siguiente a la comparecencia de los interesados.
Si el otro cónyuge no compareciere personalmente o si al comparecer negare el hecho, o si el fiscal del Ministerio Público lo objetare, se declarará terminado el procedimiento y se ordenará el archivo del expediente”.

El matrimonio civil es una institución jurídica creada por el Legislador debido a que tradicionalmente la familia -célula fundamental de la sociedad- se constituye y se desarrolla en ella. Así, el ordenamiento jurídico venezolano, ha creado un conjunto de normas tendientes a proteger la integridad de dicha institución jurídica.
En este sentido, se observa que el único acto jurídico válido que disuelve el matrimonio es el divorcio. Así tenemos, que el artículo 185 del Código Civil Venezolano, establece siete (7) causales, las cuales en un principio tenían un carácter taxativo, en donde una vez probadas en juicio, disuelven el vínculo conyugal, lo cual supone un juicio de carácter contencioso regulado en el artículo 754 y siguientes del Código de Procedimiento Civil.
De tal manera, que no es el divorcio sino los hechos, que lo demandan los que atentan contra la familia.
No obstante, mediante sentencia No. 693 de fecha dos (2) de junio de 2015, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, con ponencia de la Magistrada Carmen Zuleta de Merchán, estableció el siguiente criterio interpretativo constitucional con carácter vinculante del artículo 185 del Código Civil Venezolano: “… las causales de divorcio contenidas en el artículo 185 del Código Civil no son taxativas, por lo cual cualquiera de los cónyuges podrá demandar el divorcio por las causales previstas en dicho artículo o por cualquier otra situación que estime impida la continuación de la vida en común, en los términos señalados en la sentencia Nº 446/2014, ampliamente citada en este fallo; incluyéndose el mutuo consentimiento...”.
De manera pues, que conforme a la nueva doctrina imperante del Tribunal Supremo de Justicia, se evidencia el carácter enunciativo que tienen las causales del divorcio contenidas en el artículo 185 del Código Civil.
En este mismo sentido, mediante sentencia No. 1070, de fecha 09 de diciembre de 2.016, Exp. N° 16-916, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, estableció el siguiente criterio interpretativo constitucional con carácter vinculante:
“…Por lo tanto, el matrimonio se erige como la voluntad de las partes, nacida del afecto, para lograr los fines de la vida en pareja y durante su lapso de vida constituir el pilar fundamental de la sociedad organizada: la familia.
Así pues, en nuestra sociedad el contrato de matrimonio nace a través de un vínculo afectivo de libre consentimiento preexistente entre dos personas de distinto sexo, mediante el cual se genera una serie de derechos y deberes con el fin de realizar una vida en comunidad.
Dentro de este orden de ideas, la institución romana del affectio maritalis trataba acerca de la voluntad de ser marido o de ser mujer, viniendo a ser el sustento fundamental del matrimonio, por lo que ha de ser continua y su ruptura desembocaba en el divorcio.
Siendo así las cosas, el afecto, proveniente del latín affectus, refiere a un sentimiento, el cual es el resultado de las emociones, hacia a alguien o algo, especialmente de amor o cariño, por lo que podemos concluir que el afecto o cariño es la principal fuente del matrimonio y de su permanencia.
Es de agregar, tal y como en la institución del afectito maritalis, dicho afecto que origina la unión de una pareja en matrimonio debe ser permanente, por cuanto éste es la fuente directa de la creación del contrato matrimonial y la existencia, de hecho, del vínculo marital depende de tal afecto.
En este sentido, al momento en el cual perece el afecto y cariño ocurre el nacimiento del desafecto, el cual es definido por la Real Academia Española como la falta de estima por algo o alguien a quien se muestra desvío o indiferencia.
Dicho desafecto consiste en la pérdida gradual del apego sentimental, habiendo de una disminución del interés por el otro, que conlleva a una sensación creciente de apatía, indiferencia y de alejamiento emocional, lo que con el tiempo lleva a que los sentimientos positivos que existían hacia él o la cónyuge cambien a sentimientos negativos o neutrales.
…omissis…
Es evidente entonces, que cuando aparece el fenómeno del desafecto o la incompatibilidad entre los cónyuges, resulta fracturado y acabado, de hecho, el vínculo matrimonial, por cuanto ya no existe el sentimiento afectuoso que originó dicha unión, más sin embargo, esto no implica que, desde el punto de vista jurídico se haya roto la unión matrimonial.
Por lo tanto y en razón de encontrarse, de hecho, roto tal vínculo que originó el contrato de matrimonio, este no debe de seguir surtiendo efectos en el mundo jurídico, motivo por el cual no se puede someter a un procedimiento controversial al cónyuge que alegue o haga evidenciar el desafecto o la incompatibilidad de caracteres en su demanda de divorcio, pues esta Sala estando en franca sintonía con el respeto a los derechos constitucionales relativos a la libertad y el libre desenvolvimiento de la personalidad, desarrollados en la sentencia 693/2015, estableció la posibilidad de que la ruptura jurídica del vínculo matrimonial se pueda generar por causas no previstas en la legislación patria, es decir, que el desafecto y la incompatibilidad de caracteres, creadores de disfunciones en el matrimonio y la familia, siendo esta la base fundamental para el desarrollo de la sociedad, pueden ser alegados con el fin de obtener una sentencia que disuelva el vínculo jurídico que une a los cónyuges, para así lograr el desenvolvimiento efectivo de los principios, valores y derechos constitucionales que rigen la materia, así como la protección familia y de los hijos –si es el caso- habidos durante esa unión matrimonial en la cual se produjo el desafecto o la incompatibilidad señalada.
…omissis…
En consecuencia, considera esta Sala que con la manifestación de incompatibilidad o desafecto para con el otro cónyuge apareja la posibilidad del divorcio en las demandas presentadas a tenor de lo dispuesto en el artículo 185 y 185-A, que conforme al criterio vinculante de esta Sala no precisa de un contradictorio, ya que se alega y demuestra el profundo deseo de no seguir unido en matrimonio por parte del cónyuge-demandante, como manifestación de un sentimiento intrínseco de la persona, que difiere de las demandas de divorcio contenciosas...”.
De lo antes señalado, se colige que la institución del matrimonio se centra en el affectio maritales, referido a la voluntad de ser marido o de ser mujer, lo cual conlleva a un sentimiento positivo nacido de las emociones de amor y respeto mutuo de una persona hacia otra de distinto sexo, y viceversa, en donde prive el consentimiento, lo cual conlleva al libre desenvolvimiento de la personalidad, sentimiento el cual debe constituir la principal fuente y pilar de dicha institución jurídica, y por tanto el requisito sine qua non para su permanencia en el tiempo.
Es importante destacar la manifestación de voluntad del cónyuge demandante ciudadano JOSE ANGEL ALVAREZ SALAZAR, plenamente identificado en actas, al deseo de poner fin a la relación matrimonial por la invocación expresa del desafecto, pues, alega en su escrito libelar que cursa al folio 02 al 04 del presente expediente, lo siguiente: “… Pero es el caso ciudadano (a) Juez que en nuestra relación surgieron desavenencias que nos fueron distanciando como pareja haciendo imposible nuestra vida en común a tal punto que hace ya más de cinco (05) años que deje de tenerle afecto a mi esposa como pareja solo la respeto como persona no existiendo actualmente ningún vínculo o apego sentimental que me una a ella; así mismo he de resaltar que tomando en consideración el derecho de vivir en un ambiente en armonía me separe de hecho de mi aún esposa, interrumpiendo definitivamente nuestra vida en común desde el día 16 de Enero del año 2.015, viviendo a partir de esa fecha cada uno en residencias diferentes; destacando que jamás pretendí ni pretendo reconciliación, por lo que manifiesto mi voluntad de poner fin a la relación matrimonial por invocación expresa del desafecto…”.
Si bien, nuestro legislador en un principio estableció normas sustantivas y adjetivas tendientes a proteger la institución jurídica del matrimonio, la Sala Constitucional del Máximo Tribunal de la República, en su actividad progresista y pedagógica ha señalado que el consentimiento es un requisito indispensable no solo para contraer matrimonio, sino además para que éste perdure en el tiempo. Es por ello, que ha permitido acertadamente la invocación de otras causales para solicitar la disolución del vínculo conyugal, pues una determinada persona tiene el derecho a adquirir un estado civil distinto y/o de decidir formar una nueva familia.
Así, entonces siendo el affectio maritales, esto es, el sentimiento positivo de amor de una persona hacia otra de distinto sexo, y el principal cimiento sobre el cual se constituye la unión matrimonial, puede pasar que con el transcurso del tiempo y/o la convivencia en pareja, uno de ellos o ambos gradualmente en su interior vaya transformando esos sentimientos positivos, en neutrales o negativos, en cuyo último caso, puede conllevar a que los cónyuges enfrenten situaciones conflictivas prolongadas, en donde el respeto mutuo y los demás deberes conyugales pueden verse afectados, a tal punto de verificarse frecuentemente o indefinidamente su incumplimiento.
Debido a ello, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, enalteciendo el dinamismo del derecho, el cual debe ir a la par con la evolución de la sociedad, ha introducido en el Ordenamiento Jurídico Positivo Venezolano la modalidad del divorcio bajo la causal del desafecto, en cuyo caso -tal como se estableció en la ut supra decisión- su trámite no precisa de un contradictorio, ya que en este caso el cónyuge alega y demuestra el profundo deseo de no seguir unido en matrimonio, como manifestación de un sentimiento intrínseco de la persona, lo cual difiere de las demandas de divorcio de carácter contenciosas.
En virtud de lo anterior, las formalidades que se deben cumplir en esta modalidad de divorcio es la citación del otro cónyuge, y la del Fiscal del Ministerio Público, todo en sintonía con la decisión No. 1070, de fecha 09 de diciembre de 2.016, dictada por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, la cual señaló: “…Siendo así las cosas, el Juzgado …omissis…, al observar la incompatibilidad de caracteres señalada por el solicitante debió decretar el divorcio siguiendo el procedimiento previsto en el cuarto y quinto aparte del artículo 185-A del Código Civil…”.
Así, el cuarto aparte de la mencionada norma sustantiva se establece: “…El otro cónyuge deberá comparecer personalmente ante el Juez en la tercera audiencia después de citado. Si reconociere el hecho y si el Fiscal del Ministerio Público no hiciere oposición dentro de las diez audiencias siguientes, el Juez declarará el divorcio en la duodécima audiencia siguiente a la comparecencia de los interesados.”
Es por ello, que una vez cumplida con dichas formalidades de ley, y plasmada la expresión de voluntad del cónyuge solicitante de pretender la disolución de vínculo conyugal en base de la causal del desafecto o incompatibilidad de caracteres, el Juez sin más dilación, esto es, sin apertura de lapso probatorio alguno, deberá decretar el divorcio, debido a que la manifestación de voluntad efectuada por el cónyuge solicitante no puede depender de la valoración subjetiva del juzgador.
En el caso de autos, se observa que el ciudadano JOSE ANGEL ALVAREZ SALAZAR, debidamente asistido por la abogada ISMILYT LA ROSA HERRERA, inscrita en el Inpreabogado bajo el N° 133.925, demanda la disolución del vínculo matrimonial que contrajo con la ciudadana CARMEN RAQUEL VILLALOBOS FINOL, señalando como causa el desamor, razón por la cual tomó la decisión de separarse y ha permanecido separado de hecho desde el 16 de enero del año 2.015, por lo tanto ha habido una ruptura prolongada de su vida en común.
Del análisis efectuado a la copia certificada del acta de matrimonio que riela al folio 05 del presente expediente, emitida en fecha 21 de Abril de 2.017, por la Oficina de Registro Civil del Municipio Bolivariano General Pedro María Freites del Estado Anzoátegui, anotada bajo el N° 62, folios 123 y 124, en el Libro N° 01 de Registro Civil de Matrimonios, llevado por ese Despacho durante el año 1.993, se observa que los ciudadanos JOSE ANGEL ALVAREZ SALAZAR, venezolano, portador de la cédula de identidad N° 5.483.256 y CARMEN RAQUEL VILLALOBOS FINOL, venezolana, titular de la cedula de identidad N° 7.760.590, contrajeron Matrimonio Civil, en fecha Veintinueve (29) de Mayo de 1.993, ante el Prefecto del Municipio Freites del Estado Anzoátegui. Este Tribunal le otorga pleno valor probatorio a la presente acta, de conformidad con lo establecido en el artículo 77 de la Ley Orgánica de Registro Civil, en concordancia con el artículo 429 del Código de Procedimiento Civil, por tratarse de la copia certificada de un instrumento público expedida por funcionario competente.
Asimismo, se observa que los ciudadanos JOSE ANGEL ALVAREZ SALAZAR y CARMEN RAQUEL VILLALOBOS de ALVAREZ, antes identificados, fijaron su último domicilio conyugal en la población de Aragua de Barcelona, Municipio Aragua del Estado Anzoátegui, como se señala en el libelo de demanda, elemento determinante para la fijación de la competencia del Tribunal.
De igual forma, se observa que el cónyuge demandante señaló que durante el vínculo matrimonial no procrearon hijos, siendo que esta nueva modalidad de divorcio es de carácter no contencioso o de jurisdicción voluntaria, permite concluir en quien decide que este Juzgado tiene competencia para conocer sobre el presente asunto, de conformidad con lo establecido en el artículo 3, de la Resolución número 2009-0006, de fecha dieciocho (18) de marzo de 2.009, dictada por la Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia, mediante la cual se otorga competencia a los Juzgados de Municipio de todos los asuntos de jurisdicción voluntaria o no contenciosa en materia civil, mercantil, familia, sin que participen niños, niñas o adolescentes, según las reglas ordinarias de la competencia por el territorio, y en cualquier otro de semejante naturaleza.
En cuanto a lo alegado por el demandante referente a que durante su unión conyugal si adquirieron bienes conyugales que repartir, esta sentenciadora se abstiene de pronunciarse al respecto, tomando en cuenta que tal posibilidad es factible cuando la sentencia que declare el divorcio disolviendo el vínculo matrimonial, haya quedado ejecutoriada, todo ello a tenor de lo dispuesto en el artículo 186 del Código Civil vigente. Así se declara.

Visto lo expuesto por el cónyuge demandante, quien ha manifestado su voluntad inequívoca de peticionar el divorcio fundamentado en la incompatibilidad de caracteres y el desamor de su parte hacia su cónyuge, y considerando el criterio interpretativo constitucional con carácter vinculante que ha establecido la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, del artículo 185 del Código Civil, a través de la Sentencia No. 693 de fecha dos (02) de junio de 2015, en la cual permite a los cónyuges solicitar el Divorcio por cualquier otra causal, así como el criterio establecido con carácter vinculante en la decisión No. 1070, de fecha nueve (09) de diciembre de 2016, dictada por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, en la cual se hace referencia a la causal del desafecto, y por cuanto se observa que la cónyuge demandada ciudadana CARMEN RAQUEL VILLALOBOS DE ALVAREZ, plenamente identificada en autos, fue efectivamente citada, y no compareció ni por si ni por medio de apoderado judicial, en el término legal otorgado para que aceptara o no el hecho expresado por su cónyuge ciudadano JOSE ANGEL ALVAREZ SALAZAR. Asimismo se observa que fue citada la Fiscalía Decima Quinta del Ministerio Publico de la Circunscripción Judicial del Estado Anzoátegui, como parte de buena fe, representada por la abogada LUISA ELENA AVILA, quien estando dentro del lapso legal en fecha Treinta (30) de Agosto de 2.021, mediante escrito remitido en digital al correo electrónico de este Tribunal, emitió opinión favorable sin objeción alguna al respecto, lo cual hace presumir a esta Sentenciadora, que no existe impedimento para la disolución del vínculo matrimonial contraído por la parte actora, concluyendo quien suscribe que se cumplieron los supuestos establecidos en la ley, para considerar procedente en derecho la demanda de DIVORCIO presentada por el ciudadano JOSE ANGEL ALVAREZ SALAZAR, antes identificado, en relación a la disposición legal invocada, que configura una ruptura prolongada de la vida en común por desafecto e incompatibilidad de caracteres. Así se establece.
D E C I S I O N
Por las razones antes expuestas, este TRIBUNAL PRIMERO DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS DE LOS MUNICIPIOS ARAGUA, SIR ARTHUR MC GREGOR Y SANTA ANA DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO ANZOÁTEGUI, con competencia en materia de Jurisdicción voluntaria de conformidad con el artículo 3 de la Resolución N° 2009-0006, dictada por la Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia, en fecha 18 de Marzo de 2.009, publicada en Gaceta Oficial N° 39.152, de fecha 02 de Abril de 2.009, Administrando Justicia en Nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por Autoridad de la Ley, declara: CON LUGAR la demanda de DIVORCIO (POR DESAFECTO), presentada por el ciudadano: JOSE ANGEL ALVAREZ SALAZAR, venezolano, mayor de edad, titular de la cedula de identidad N° V- 5.483.256, domiciliado en la Calle Juncal, casa s/n., Sector La Ceiba de la población de Aragua de Barcelona, Municipio Aragua del Estado Anzoátegui, teléfono celular con aplicación Whats App 0416-682.10.91, correo electrónico alvarezja57@gmail.com, asistido por la abogada en ejercicio ISMILYT LA ROSA HERRERA, inscrita en el Inpreabogado bajo el N° 133.925, teléfono celular 0424-883.31.38, correo electrónico I.rosahi@gmail.com, contra la ciudadana CARMEN RAQUEL VILLALOBOS DE ALVAREZ, venezolana, mayor de edad, titular de la Cédula de Identidad N° V- 7.760.590, con domicilio en la Calle Principal, casa N° 4, Sector Alto Bello de la población de Aragua de Barcelona, Municipio Aragua del Estado Anzoátegui, teléfono celular con aplicación Whats App 0424-661.73.39, correo electrónico crvillalobosf@gmail.com, con fundamento en el artículo 185-A del Código Civil, en concordancia con el contenido de la sentencia con carácter vinculante N° 1070, dictada por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, en fecha 9 de Diciembre de 2.016. En consecuencia, se declara disuelto el vínculo matrimonial existente entre los ciudadanos: JOSE ANGEL ALVAREZ SALAZAR y CARMEN RAQUEL VILLALOBOS DE ALVAREZ, plenamente identificados en autos, contraído en fecha Veintinueve (29) de Mayo del año Mil Novecientos Noventa y Tres (1.993), por ante el Prefecto del Municipio Freites del Estado Anzoátegui, según consta de copia certificada del Acta de Matrimonio distinguida con el Nº 62, inserta al folio cinco (05) del presente expediente, anotada en el Libro de Registro Civil de Matrimonios N° 01, folios 123 y 124, llevado durante el referido año, el cual reposa en los archivos de la Oficina de Registro Civil del Municipio Bolivariano General Pedro María Freites del Estado Anzoátegui. Así se decide.

No hay condenatoria en costas dada la naturaleza del fallo.

Publíquese y regístrese, incluso en la página web oficial del Tribunal Supremo de Justicia www.tsj.gob.ve, así como en la página www.anzoategui.scc.org.ve, según Resolución N° 03-2020, emanada de la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia, de fecha 28 de julio de 2020. Déjese copia de conformidad con lo establecido en el artículo 248 del Código de Procedimiento Civil Venezolano.
Dada, firmada y sellada en la Sala de Despacho del Tribunal Primero de Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas de los Municipios Aragua, Sir Arthur Mc Gregor y Santa Ana de la Circunscripción Judicial del Estado Anzoátegui. En Aragua de Barcelona, a los Diecisiete (17) días del mes de Septiembre del año Dos mil Veintiuno (2.021). Años: 211° de la Independencia y 162° de la Federación.
LA JUEZA,
(FDO) ABG. MARIA HERMINIA MILANO.
EL SECRETARIO,
(FDO) ABG. EDWIN ESCALA GUARAPANA.
En esta misma fecha se publicó la anterior decisión siendo las once de la mañana (11:00 a.m.), y se dejó copia certificada para el archivo de este Tribunal. Conste.
EL SECRETARIO,
(FDO) ABG EDWIN ESCALA GUARAPANA
MHM/mm.
ASUNTO: T-1-MUN-AMS-C-2021-000687.